Cafayate activo
Descubrir la Cuna del Torrontés, eso es lo que le propone esta deliciosa excursión.
La mejor opción es salir de Salta temprano para recorrer los pueblos del Valle de Lerma hasta llegar a la Quebrada de las Conchas. Esta magnífica muralla de piedra parece custodiar celosamente los viñedos del Valle de Cafayate. El lugar tiene un microclima especial para la producción vitivinícola, ya que la gran amplitud térmica hace que no sea necesario el uso de agroquímicos y que se logre una producción verdaderamente orgánica.
Además, los 340 días soleados por año logran un excelente punto de maduración a la hora de la esperada vendimia.
Es un típico valle de precordillera, longitudinal, circundado por las elevaciones de la Quebrada, que en este lugar muestra curiosas formaciones producidas por el viento y el agua: Los Castillos, el Anfiteatro, la Garganta del Diablo, etc.
Una vez en el pueblo de Cafayate, se puede visitar alguna de las bodegas y el Molino Jesuita. Otra alternativa consiste en visitar artesanos plateros y ceramistas.
El regreso a Salta puede hacerse por el mismo camino, la única opción con asfalto, o bien por los pueblos de San Carlos y Molinos, a través de una ruta consolidada.
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