¿Qué es la Marea Roja?
Es una enfermedad tóxica, que también se llama
Intoxicación Paralítica por Moluscos, y se produce
al ingerir moluscos que se han alimentado con plancton marino
productor de veneno paralizante. No se trata de ningún
virus, bacteria u hongo, no es una infección. Tampoco
sobreviene como consecuencia de la exposición de los mariscos
al sol.
¿Qué moluscos la transmiten?
La transmiten los llamados moluscos bivalvos, como los mejillones,
las almejas, los berberechos, las ostras, las vieyras y las cholgas.
También los caracoles de mar. Los otros moluscos, como
los pulpos y los calamares, y otros productos del mar como langostas,
langostinos, camarones cangrejos, peces, etc., no presentan riesgo
de transmitir esta enfermedad.
¿Esto ocurre siempre?
No. Existen determinadas épocas del año
en las que aumenta bruscamente la cantidad de plancton con toxina
paralizante. Estas épocas van variando por lo que es necesario
informarse en cada caso acerca de la presencia o no de marea roja
en una determinada zona.
¿Es una enfermedad nueva?
No, se la conoce desde hace siglos. Al aumentar el tráfico
marítimo se ha favorecido su propagación en lugares
que durante mucho tiempo permanecieron aislados de esta enfermedad.
Argentina y Uruguay han sido los últimos países
de América del Sur en verse afectados por ella.
¿Hay alguna señal externa en el mar o en los moluscos?
No. El nombre de "marea roja" no tiene nada
que ver con el color del mar o con la presencia de manchas de
ese color en el agua. El mar o ciertas partes de la costa pueden
verse rojizas sin que exista "marea roja" y, a la inversa,
puede haber "marea roja" sin alteración del color
del agua. En cuanto a los moluscos, éstos no se alteran
en su color, sabor, olor, o aspecto, no se enferman ni mueren,
y no existe señal visible que permita identificar cuáles
están infectados y cuáles no. Sólo un análisis
específico puede detectar la presencia de la toxina.
¿Al cocinar estos moluscos se elimina la toxina?
No. El calor no elimina la toxina, como tampoco el agregado
de limón, vinagre o alcohol. Estas últimas sustancias,
por el contrario, favorecen la absorción de la toxina.
Es importante tener en cuenta que la intoxicación sólo
se produce al ingerir los moluscos y no por tocarlos o efectuar
cualquier tipo de manipulación con ellos, aun cuando contengan
un alto grado de toxina. Tampoco es peligroso beber accidentalmente
agua de mar.
¿En qué consiste la enfermedad?
La intoxicación se manifiesta al comienzo por un hormigueo
en los labios, lengua, boca y cara. Luego se extiende y se pierde
la fuerza muscular. Pueden aparecer parálisis, dificultad
respiratoria, náuseas, mareos y vómitos. Estos síntomas
suelen aparecer dentro de los 30 a 60 minutos después de
la ingesta. Si los moluscos concentran una elevada cantidad de
toxina, la intoxicación puede ser mortal, y desarrollarse
en muy poco tiempo. Se han notificado casos de muerte a los quince
minutos de la ingesta.
¿Cuál es el tratamiento?
No existe antídoto. Los enfermos tienen que ser
asistidos lo más rápidamente posible en centros
adecuados donde se pueda mantener la función respiratoria
hasta que la toxina se metabolice por completo, lo que ocurre
alrededor de las 12 horas después de la ingesta. Una vez
pasado esto, la recuperación es espontánea. Por
todo esto, es fundamental buscar un centro hospitalario apenas
se sienten los primeros síntomas de hormigueo en boca,
cara o dedos. En la medida de lo posible también es importante
llevar restos de la comida ingerida para su análisis.
¿ Cómo se previene?
La única forma de prevención es evitar ingerir
moluscos bivalvos en presencia de marea roja. Ante cualquier duda,
prefiera adquirirlos en un comercio habilitado o en un restaurante,
porque esa mercadería ha sido previamente controlada en
laboratorios oficiales.
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