Gaiman, la colonia Galesa
Esta pequeña localidad (alrededor de 6000 habitantes) del
Valle Inferior del Río Chubut es el símbolo mayor
de la colonización galesa en la Patagonia.
Los
primeros colonos llegaron
en el año 1865, a bordo del velero Mimosa. Venían
huyendo de la penetración de los ingleses en su país
natal y del intento de éstos de imponerles su cultura. Buscaban
un territorio deshabitado donde poder fundar la "Nueva Gales"
y seguir sus propias leyes y costumbres sin ser molestados. La
enorme Patagonia vírgen fue esa tierra elegida.
Los primeros colonos enfrentaron todo tipo de dificultades, desde
malas cosechas hasta enfrentamientos con los indios. Pero no abandonaron
su idea y entre 1874 y 1875 llegó un segundo contingente
proveniente del país de Gales y de los Estados Unidos con
el objetivo de sumar tierras al cultivo. Así nació
Gaiman, la que sólo 10 años después sería
el primer municipio del antiguo Territorio del Chubut. Un lugar
lleno de historia.
En
la actualidad, Ud. puede descubrir ese espíritu de los colonos
recorriendo las calles de esta ciudad, que conserva un aire de aldea,
rodeada de chacras, salpicada de típicas capillas y casas
de estilo galés.
Y algo que no puede dejar pasar: la degustación del
típico
té galés, preparado de acuerdo con las antiguas costumbres
de los colonos y servido por sus descendientes. La mismísima
Lady Diana Spencer,
durante su visita Real a la región, no pudo resistirse
a probarlo!
Visita obligada es el Museo Histórico Regional, instalado
en la ex estación del Ferrocarril Central del Chubut, un
edificio de 1909, con ladrillo a la vista y techo a dos aguas.
Aquí se guarda la documentación original, escrita
en galés y en castellano, de la instalación de la
colonia. Hay fotografías, herramientas y objetos personales
de los fundadores y primeros vecinos y también objetos del
culto religioso. Se pueden adquirir libros, dulces y cubreteteras
tejidas a mano.
Entre
los lugares imperdibles se cuenta la Capilla Bethel (en hebreo
"casa de Dios"), la más grande y mejor cuidada
de las 15 que se encuentran desperdigadas en este valle.
Está construida en ladrillo y su interior revestido en madera.
Al lado está la capilla vieja, construida en 1880 al derrumbarse
la primitiva "Capilla de Piedra".
Sin
embargo, además de estos lugares, el encanto de Gaiman
está en pasear sin rumbo y con tiempo por sus calles, observar
sus casas típicas, sentarse tranquilamente a tomar el té
en una de las tantas casas especializadas y dejarse invadir
por ese sentimiento de extrañeza que produce la unión
de dos extremos: un pueblo con tradiciones galesas en estas tierras
del lejano sur.
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